The Strokes – ‘Reality Awaits’

Reality Awaits de The Strokes

7/10

Si algo tenemos que aceptar los millennials que ya empezamos a contar canas, es que The Strokes son intergeneracionales. Que han pasado 25 años desde Is This It (2001), y que muchos de sus seguidores actuales ni siquiera habían nacido entonces. Que hoy “Someday” es una reliquia del rock contemporáneo, y que “The Adults Are Talking” –de su álbum The New Abnormal (2020)– es hoy en día la canción más reproducida de la banda en plataformas digitales.

Ese es el contexto en el que Julian Casablancas y compañía reaparecen con Reality Awaits (2026, RCA), su séptima entrega discográfica. Un contexto en el que no solo buscan complacer a sus fans de base –que siguen esperando riffs a media distorsión y solos de guitarra memorables–, sino también a aquellos que los vienen descubriendo a través de brevísimos videos de TikTok y demás redes sociales.

Casablancas lo dejó en claro. En declaraciones a la prensa, confesó que seguir tocando temas como “Last Nite” le generaba cierto hartazgo, por lo que la banda –o él en solitario– debía abrir nuevas rutas creativas para evitar el fin. «Si alguien quiere seguir creando, tiene que estar listo para el cambio. Incluso si eso significa la muerte de algo que fue querido», dijo en su momento a Rolling Stone.

Reality Awaits se presenta entonces como un punto de inflexión para The Strokes. De la mano del productor Rick Rubin, con quien ya habían trabajado en The New Abnormal, el quinteto se internó en 2022 en un estudio «ubicado en la cima de una montaña en Costa Rica», a fin de moldear su nueva declaración de intenciones. «No puedo describir la ‘magia’ del lugar donde estábamos y cómo fue grabar de esa manera», apuntó el guitarrista Albert Hammond Jr.

Entre guitarras y sintetizadores, la banda le dio forma a las nueve canciones que componen el disco. Y empezaron a abrir las nuevas rutas creativas. Con la anuencia de Rubin, Casablancas apostó por intervenir su voz, uno de los elementos más reconocibles del Strokes clásico. Mediante vocoders, sus líneas vocales fueron transformadas en un instrumento adicional, privilegiando la textura digital por sobre la melodía y los hooks.

Por ello, cuando este año se lanzaron los sencillos “Going Shopping” y “Falling Out of Love” como adelantos del álbum, surgió el debate: ¿estamos ante un disco de The Strokes, o ante un nuevo proyecto de The Voidz?

Lo cierto es que, musicalmente, Reality Awaits se ubica en un punto medio entre lo logrado por la banda en The New Abnormal y lo propuesto el Julian solista. Pero siempre con el vocalista como fiel de la balanza. Un punto medio que, bien ejecutado, podría leerse como síntesis. Pero en el álbum se siente más como indecisión: ni compromete del todo con la mutación vocal ni vuelve del todo al Strokes reconocible.

“Lonely in the Future”, por ejemplo, es uno de los momentos The Voidz del disco; con el vocoder a tope, la guitarra envuelta de fuzz y el sintetizador marcando el ritmo. Pero también por la letra: un manifiesto contra la industria discográfica (a la cual acusa de poco original cantando: «Ya escuché esto hace 20 putos años») y la crítica musical de internet (específicamente al youtuber Anthony Fantano, a quien ha considerado superficial y posero, en pocas palabras).

Por otro lado, “Dine N’Dash” es el momento más The Strokes. A los hi-hats milimétricos de Fab Moretti (otro de los elementos reconocibles del sonido clásico de la banda), le añadieron versos sobre uno de los temas centrales del disco: la forma en cómo nos relacionamos y cómo esas relaciones están permeadas por el consumismo.

Temática que también aborda en “Going Shopping” bajo un enfoque de alineación; finalmente, somos –según su perspectiva– zombis que seguimos vidas prefabricadas. Es la paradoja del disco: mientras la letra denuncia vidas prefabricadas y guiones ajenos, la música duda entre dos identidades sonoras sin comprometerse con ninguna.

Definitivamente, Reality Awaits no es el mejor trabajo de Casablancas y compañía. Pero tampoco es el peor (etiqueta que el consenso todavía atribuye a Comedown Machine). Es un álbum de media tabla en cualquier ranking discográfico de The Strokes, cuya principal fortaleza es la apuesta por nuevos espacios creativos. Y cuya principal debilidad es la indefinición.

Como todo punto de inflexión, es un trabajo que suena a transición. A nueva etapa. No pretende sonar a “Last Nite”, sino que busca abrir paso a diferentes intenciones. Porque si algo han tenido The Strokes en estos 25 años de carrera son buenas intenciones. Pero también está claro que solo se puede salvar al rock una vez. Y, en ese sentido, no hay nada que reprocharle a estos muchachos. ●


Escucha Reality Awaits (2026) de The Strokes:

Fernando Alayo Orbegozo

Fernando Alayo Orbegozo

Periodista y editor peruano. Director y fundador de Tercer Parlante. GGM Fellow de la Fundación Gabo. Músico y coleccionista de discos, playlists y libros.

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