By Storm – ‘My Ghosts Go Ghost’

Portada de ‘My Ghosts Go Ghost‘ de By Storm

8/10

Los miembros remanentes del trío de hip hop experimental Injury Reserve presentan su primera entrega bajo el nombre By Storm: un proyecto oscuro, denso, existencialista y fragmentado. La experimentación eufórica de sus primeros lanzamientos queda definitivamente en el pasado, pero restos espectrales aún orbitan el proyecto. La etiqueta de ‘hip hop experimental’ resulta demasiado amplia y estática para captar la revolución estética y lírica de esta nueva etapa, lo que obliga a posicionarla dentro de una categoría que podría denominarse ‘post-rap’, una sensibilidad que proyectos como Some Rap Songs de Earl Sweatshirt ayudaron a visibilizar.

Más que una variación de género, lo que emerge es un reencuadre estructural: los códigos del hip hop contemporáneo permanecen, pero son sometidos a abstracción sonora y reconfiguración emocional, desplazando la afirmación identitaria hacia la exploración del colapso (identitario, social y económico) dentro de un contexto cultural mediáticamente saturado.

Injury Reserve se formó en 2012 y, tras más de una década de crecimiento sostenido, sufrió un quiebre definitivo en el año 2020 con el fallecimiento de Stepa J. Groggs. Tras la publicación del álbum By the Time I Get to Phoenix (2021), el proyecto cerraría esa etapa para reaparecer bajo un nuevo nombre: By Storm.

By Storm no es continuidad ni reinicio, sino mutación: un trío de dos en el que la ausencia de Stepa J. Groggs se integra en la identidad de la banda. Lo que en By the Time I Get to Phoenix era el shock reciente de la pérdida, inscrito en un clima social y político con características casi post apocalípticas, en My Ghosts Go Ghost (2026, deadAir) se manifiesta como duelo interiorizado: una emoción ya no explosiva, sino procesada e incorporada.

“Can I Have You For Myself?” abre el proyecto con un fraseo de guitarra contenido, reiterado en loop, que de inmediato establece un tono etéreo e introspectivo. Hacia el final, irrumpe un beat distorsionado y sucio de trip hop, como si se hubiese invocado a Portishead o Massive Attack, anticipando una inestabilidad pulsante.

La canción puede leerse como la expresión de una ansiedad ante un cambio irreversible. La línea «Been us two / finna be three» alude a una tercera presencia. Esta puede entenderse tanto como el cambio de dinámica que se produce en una pareja tras la llegada de un hijo, como por un paralelismo con la relación artística: la irrupción de una nueva figura y la responsabilidad afectiva y relacional que implica, modificaría el modo de colaboración entre RiTchie y Parker Corey.

En “Dead Weight” hay un rechazo a dejar atrás las sombras del pasado. La referencia inevitable es Stepa J. Groggs, y el yo lírico lidia con el peso de su pérdida en un duelo entendido como integración, no como superación. Sin embargo, la canción trasciende la interpretación de un duelo particular y se expande hacia la depresión por los futuros cancelados desde un punto de vista artístico como social.

“Grapefruit” ingresa con un beat minimalista y repetitivo: una melodía de piano triste guiada por una percusión que late con urgencia, y flashes de arpa. La temática de la sobreexposición constante regresa en “Best Interest”, ahora en un plano social. En ese contexto, la aparición de Billy Woods, el rapero de rostro borroso, resulta especialmente pertinente.

“In My Town” asienta la textura del proyecto con sonidos sumergidos, minimalismo y una percusión ansiosa y deconstruida. Instrumentalmente puede establecerse un paralelo con Burial, mientras que el canto laxo del estribillo remite al estilo interpretativo de R.A.P Ferreira. El ‘town’ al que se alude parece ser menos un espacio geográfico que una dimensión temporal.

El ambiente sonoro se mantiene consistente en “Zig Zag”. Con melodías relajadas, espasmos robóticos y lamentos R&B distorsionados, acompañados por tambores digitales deconstruidos que remiten a Aphex Twin. Por otro lado, “Double Trio 2” fue el primer single del proyecto. Y funciona como continuidad del track final de su entrega anterior, el homofónico “Bye Storm”.

El tramo final del álbum representa un período de aceptación. “And I Dance” funciona como un respiro dentro del tono general postraumático del disco. Una invitación a salir de la cabeza y recordar que no todo debe resolverse de inmediato. El presente aparece aquí como un acto de resistencia.

La última tesis llega con “GGG”, que enuncia el título del álbum como núcleo conceptual, «My ghosts go, ghost». Un estribillo que condensa las ideas desplegadas a lo largo del proyecto: la persistencia del pasado, la cancelación del futuro, el duelo y las exigencias estructurales del capitalismo tardío. Todo entendido como presión económica y saturación informativa y afectiva.

En My Ghosts Go Ghost, los fantasmas que acechaban al inicio se convierten finalmente en colaboradores creativos: RiTchie dialoga con ellos («Was it the ambience? Should I move around and rearrange shit?»). Así cierran el proyecto con un reconocimiento a la presencia del pasado en la configuración identitaria y estética del presente: «Don’t let me go». By Storm no es una despedida a la tormenta, sino una forma de habitarla. ●


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Gonzalo Tejeda

Gonzalo Tejeda

Filmmaker y comunicador peruano. En constante búsqueda de los mejores sonidos y los mensajes que guardan. Músico aficionado y amante del cine.

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