Britney Spears acusó este lunes a Jamie Lynn Spears y a su exesposo, Kevin Federline, de hacerla «sentir como una esclava» durante las visitas familiares. Lo hizo en una publicación de Instagram que cerró con la promesa de encontrar una nueva familia, según informó Rolling Stone.
La cantante contó que, durante la pandemia, Jamie Lynn nunca le permitió cargar a su hija pequeña en sus visitas a Luisiana. Federline, según su relato, no la dejaba usar el baño cuando recogía a sus hijos en la casa de él. «Todo lo que hice fue trabajar para mi papá», escribió.
Britney Spears vivió 13 años bajo una tutela legal que controlaba sus finanzas y sus decisiones personales. Su padre, Jamie Spears, la encabezó durante la mayor parte de ese tiempo, hasta que una jueza de Los Ángeles le puso fin en noviembre de 2021.
En febrero se supo que la artista había vendido los derechos de todo su catálogo musical a la compañía Primary Wave. En octubre publicó “She’ll Never Be Me”, una canción que compuso con el cantante Justin Timberlake para su tercer álbum, de 2001, y que nunca había salido.
La canción forma parte de la reedición por los 25 años de ese disco, que sale este viernes con 23 canciones, mientras que su último álbum de estudio sigue siendo Glory, de 2016. ●

