En marzo del año pasado, A.CHAL posteó una foto premonitoria en su cuenta de Instagram: en ella, posaba en una tribuna del estadio de Alianza Lima con una camiseta de Chacalón. Y digo premonitoria por lo que vendría justo después. Su conversión; su tránsito desde el trap, el R&B alternativo y el electro-urbano hacia lo tropical. Concretamente, a la cumbia y la ‘chicha’. Hacia lo ‘cholo’ y elegante.
Hasta ese momento, sus colaboraciones previas con Jimmy Whoo y C.Tangana –y el sonido anglo de su más reciente álbum Espíritu (2024)– no anticipaban lo que sucedería con su propuesta a mediados de 2025. En junio, de la mano de Los Mirlos y Kayfex, el peruano incursionó de lleno en la cumbia amazónica con el sencillo “Chuco”. Meses después publicó “Pituko” en solitario, reafirmando su intención de apostar por lo andino. Por sus raíces.
En 2026, A.CHAL sigue abriendo las puertas de la peruanidad sonora y llega a la ‘chicha’. A la cumbia andina de ‘Papá Chacalón’. Ese es el terreno musical que recorre con “Chologante”, su más reciente sencillo.
«“Chologante” es el resultado de la inspiración de una noche, cuando tocaba un DJ set en Lima. Estaba poniendo canciones que me gustan de la sierra y la selva, y me surgió la idea. De hecho, viajé a la selva para terminar de escribirla», explicó A.CHAL a Tercer Parlante sobre este nuevo lanzamiento.
La letra del track propone una narrativa sobre el paradigma de lo ‘chicha’: está presente la marginalidad («Hoy me levanté y quiero gastarme to’el dinero / Yo salgo pa’ la calle con mi cuenta llena e’ceros»), aunque matizada con la esperanza intacta del progreso («No fui al colegio pero resulté pendejo / Yo no lo debo a nadie porque yo empecé de cero»). Muchacho provinciano, pero con garbo.

Además, el nuevo sencillo de A.CHAL llega con un notable videoclip realizado junto a su equipo, el cual integran Kevin Marqezzi (cinematografía, edición y color), Christopher Smith (producción) y Canela (producción general).
«El video parte de una idea que siempre quise hacer. Soy fan de Pink Floyd y de muchos grupos psicodélicos de los años 70; es una de mis etapas favoritas de la música. Un día me levanté con la idea de hacer algo en el Morro Solar […] siempre quise hacer algo así: psicodélico y en la arena», añadió el artista peruano.
Alejandro Salazar Pezo, liberteño de nacimiento, sigue firmando así una discografía caleidoscópica. Hoy apuesta por lo suyo, y por los suyos. Ya era hora, porque quizás sea el único con posibilidades reales de llevar la música peruana contemporánea al escenario global (Madonna acaba de seguirlo en redes sociales, por ejemplo). El único capaz de llevar nuestros sonidos –tal como canta en “Chologante”– «desde la puna hasta la Luna». ●
