Un tope del 10 por ciento sobre el precio original de reventa de entradas a conciertos: eso es lo que buscaba la California Fans First Act, el proyecto de ley conocido como AB 1720, que no logró avanzar en el Comité de Asignaciones del estado.
La iniciativa, presentada en febrero por el asambleísta Matt Haney, apuntaba a frenar la reventa de boletos por parte de corredores y plataformas de reventa, aplicando el límite solo a recintos de hasta 3.000 personas y dejando fuera a arenas y estadios más grandes, donde el mercado secundario mueve más actividad.
El proyecto contó con respaldo nacional de organizaciones como la National Independent Venue Association, su capítulo en California, la agrupación Music Arts Coalition y la propia Live Nation, que argumentaron que la medida desalentaría a los revendedores de listar entradas con sobreprecios altos.
La oposición más fuerte vino de plataformas de reventa como StubHub, que gastó 3,4 millones de dólares en lobby en California este año para frenar esta y otras iniciativas similares. «StubHub existe para dar acceso a eventos en vivo a los fans en sus propios términos, a través de un mercado seguro y verificado», dijo un vocero de la empresa en un comunicado.
Haney adelantó que seguirá impulsando el proyecto junto a una coalición de fans, artistas y recintos. Iniciativas similares ya avanzaron en otros estados: en mayo, el gobernador de Vermont firmó una ley que topa la reventa al 10 por ciento, convirtiéndolo en el segundo estado en aprobar una norma así después de Maine. ●
