Paul McCartney acaba de lanzar The Boys of Dungeon Lane (2026, UMG/Capitol), su primer álbum solista en más de cinco años, una colección de canciones que explora memorias nunca antes compartidas de su infancia en Liverpool y sus primeros días con John Lennon y George Harrison, antes de que el mundo conociera la Beatlemanía.
El álbum marca un giro hacia la introspección para McCartney, quien revisita los años formativos que no solo moldearon su vida, sino los cimientos de la cultura popular moderna. Las canciones abordan su niñez en el Liverpool de posguerra, la resistencia de sus padres y las aventuras compartidas con sus futuros compañeros de banda.
Sobre “Days We Left Behind”, uno de los sencillos del disco, Paul explicó: «Esta es una canción muy personal para mí. El título del álbum viene de uno de sus versos. Estaba pensando en los días que dejé atrás y a menudo me pregunto si solo estoy escribiendo sobre el pasado. Luego pienso cómo puedes escribir sobre cualquier otra cosa».
La creación del álbum comenzó hace cinco años durante una reunión casual con el productor Andrew Watt, cuando McCartney encontró una progresión de acordes que no reconocía. Sin presión de sellos discográficos ni fechas límite, grabaron en sesiones eficientes entre giras globales, alternando entre Los Ángeles y Sussex.
The Boys of Dungeon Lane es el decimoctavo álbum de estudio acreditado únicamente a Paul McCartney. El músico británico, cofundador de The Beatles, ha mantenido una carrera solista prolífica desde 1970, combinando estilos que van desde el rock de Wings hasta baladas intimistas y canciones narrativas. ●
