Milo J estrenó su Tiny Desk para NPR a los 19 años, en un set que convirtió el escritorio más visto de la música global en una mesa de mate, raíz y memoria junto a la murga uruguaya Agárrate Catalina. El artista argentino armó una presentación donde se sentaron, en clave de chacarera y de murga, las voces que vienen viajando hace décadas por el río de la canción popular latinoamericana.
El set abrió con material inédito –“Recordé” y “Cuestiones”– y se adentró en el corazón de La vida era más corta (2025), interpretando “Solifican12”, “Bajo de la piel”, “Niño” y “Luciérnagas”, su colaboración con Silvio Rodríguez. Un recorrido que, al igual que su último disco, trae el folklore, la nueva canción, la murga y la zamba al sonido del siglo XXI.
Agárrate Catalina, referente máximo de la murga uruguaya, se ha vuelto compañera estable en grabaciones y vivos de Milo J. En el Tiny Desk, esa sociedad creativa evidenció el Río de la Plata como una sola corriente, donde la canción popular argentina y la murga uruguaya conversan sin necesidad de etiquetas.
El escritorio se convirtió en un pequeño altar con objetos emblemáticos: un banderín del Club Deportivo Morón, mate y termo, el Martín Fierro, un pañuelo de las Abuelas de Plaza de Mayo, una muñequita con la inscripción «Nunca Más», una revista de Mercedes Sosa y el poncho que Soledad Pastorutti le entregó como legado en el Festival de Cosquín.
La vida era más corta es el trabajo que vertebra la presentación. Según Milo J, el álbum profundiza heridas sociales y personales, y expone las raíces folklóricas. «Trae al mainstream esa Argentina marrón y sus historias invisibilizadas. Donde zamba, chacarera y chamamé conviven con samba carioca, nueva canción chilena y aires norteños», añadió. ●
