«Casi muero. Perdí todo mi cabello. Pesaba unos cien libras. Y me dijeron que iba a morir. No les creí», contó Courtney Love sobre una grave enfermedad que sufrió en 2019, sin especificar el diagnóstico, poco después de mudarse de Los Ángeles a Londres.
El relato llegó en un video que la artista publicó en Instagram, donde también dio noticias de su próximo álbum solista: «Está terminado. Es un disco realmente bueno. Le puse mucho», dijo, tras aclarar que se alejaría de las redes sociales por unas semanas para dedicarse a asuntos analógicos.
Love conectó ese episodio con recuerdos de su infancia, cuando de niña discutía con los adultos sobre los colores que le decían ver. «Nunca perdí la capacidad de ver que el rojo era rojo, a pesar de que me decían que era azul», relató, y dijo creer que esos recuerdos influyeron en el disco nuevo.
La artista también recordó, con humor, el fracaso comercial de Nobody’s Daughter, el último álbum de Hole, publicado en 2010: «Espectacularmente humillante», dijo sobre haber tocado un festival a las once de la mañana mientras Limp Bizkit encabezaba con 30 Seconds to Mars.
Courtney Love fue el tema central del documental Antiheroine, dirigido por Edward Lovelace y James Hall, que se estrenó en el Festival de Sundance en enero. ●
