En Pura Forma, su próximo EP, de intenciones más electrónicas, “Cintillo” es la única canción con una aproximación orgánica. El segundo adelanto del disco nace, según cuenta Nando García, de «conversaciones con amigos en torno a las ganas que tenemos de rendirnos y tirar todo a la basura».
El músico la define como «un pequeño homenaje a ese amigo» que le dice «tú dale no más, estás haciendo las cosas bien». Uno de esos amigos toca en la grabación: Franco Arriagada, a cargo de las percusiones y la batería, de quien García dice que es «un genio y un dulce».
Pura Forma llegará a fines de noviembre como un proyecto conjunto con Ladera Volcán, sello y estudio donde se grabó la canción, y su primer adelanto fue “Raspe”. García produjo “Cintillo” junto a Arturo Zegers, que también la mezcló con él y firmó el máster.
Para la guitarra, Nando García tomó como referencia la forma de tocar del músico estadounidense Phil Elverum en Microphones in 2020, disco de una sola canción de su proyecto The Microphones. Lo escuchó una y otra vez mientras componía, y sobre “Cintillo” dice que fue «una canción que me tomó harto tiempo y esfuerzo».
El músico chileno, de 29 años, está de gira por Temuco, Concepción, Valdivia y La Serena. El 18 de diciembre presentará oficialmente en Matucana 100, centro cultural de Santiago, Lover Man, su tercer LP, que sucedió a Pirueta (2021) y Decir Amor (2024). ●

