Cementerio Inocentes regresa con Todo Pasó y Seguirá (2026, Santa Bulla), su nuevo álbum de estudio, compuesto por ocho canciones que exploran el amor desde una perspectiva desromantizada y existencial.
El grupo peruano destacó en redes sociales el proceso colectivo detrás del disco: «Diez cabezas piensan mejor que sacar un disco tres años después. Pero valió la pena».
El sonido del álbum combina sintetizadores, arpegiadores, texturas electrónicas y guitarras, manteniendo la mezcla de nostalgia y frescura que caracteriza a la banda desde su debut en 2016.
El disco fue anticipado por los sencillos “La vida es sueño”, “Horas elevadas” y “Entropía”, publicados entre 2024 y 2025, y marca una etapa más directa, oscura y melódica, con canciones pop de corte psicodélico y tensión electrónica.
En la segunda canción del disco, “Sal”, Cementerio Inocentes incorpora por primera vez a un colaborador externo: Cemi Llerena en el saxo y arreglos. Además, Flipown participó en edición, afinaciones, arreglos y producción. «Teníamos sesiones variadas y muchas veces caía este personaje. En este disco, colaboró desde: edición, afinaciones, algunos arreglos y hasta metía mano en producción», compartió la banda.
Con presentaciones en ciudades como Cusco, Trujillo, Arequipa, Chiclayo y giras en Ecuador, Cementerio Inocentes ha compartido escenario con Depeche Mode, The NBHD, MGMT y Javiera Mena. No obstante, ahora emprenden un nuevo camino con Todo Pasó y Seguirá. ●
