«Siempre odié los solos de guitarra», le dijo Jonny Greenwood a Rolling Stone en una entrevista que la revista publicó en junio de 2017. Contó que en el colegio desconfiaban de todo lo que tenía éxito a gran escala, porque lo asociaban con las bandas que hacían «solos de guitarra con mucho pelo», y que no hay nada peor que oír a alguien «subiendo y bajando con cautela por las escalas de su guitarra».
Aun así, el guitarrista de Radiohead grabó algunos de los solos más celebrados del rock, y tres de ellos entraron en la lista de los 50 mejores de la historia que publicó NME en octubre de 2017. Esta selección reúne cinco, de 1994 a 2016, y cuenta qué hay detrás de cada uno: de dónde salió la canción y qué hace Greenwood cuando le toca ocupar el centro.
Radiohead – “My Iron Lung”
La historia de “My Iron Lung” empieza con una cancelación. A fines de agosto de 1993, Radiohead suspendió su presentación en el Festival de Reading por problemas en la voz del cantante Thom Yorke, y después escribió una canción con la que, según contó Yorke, quería enterrar de una vez a “Creep” (1992), el sencillo que los perseguía.
La versión que salió en septiembre de 1994, en el EP My Iron Lung, se grabó en vivo en el Astoria de Londres el 27 de mayo de ese año, y lo único que se regrabó después fue la voz.
Ahí, Jonny Greenwood abre con una figura pasada por un pedal Whammy que la sube una octava y guarda la distorsión para las partes más fuertes, hasta un solo que la revista estadounidense PopMatters describió en 2015 como «retorcido y siniestro, en el que cada nota sorprende a la anterior».
Radiohead – “The Bends”
Al año siguiente llegó The Bends (1995), el segundo disco de la banda, y su canción homónima, “The Bends”, venía de lejos. Según PopMatters, el grupo la había grabado en una demo «bastante plana» en marzo de 1993, y fue Greenwood quien la transformó con una contramelodía en la segunda estrofa y un solo que Ed O’Brien, guitarrista de Radiohead, describió como «abusivo».
Es el solo de Greenwood que más alto quedó en la lista de NME de 2017, en el séptimo puesto. La revista escribió que el productor John Leckie había apilado sus guitarras «a cien pies de altura», pero que Greenwood «guardó lo mejor de su técnica para el solo».
Radiohead – “Just”
Del mismo disco es “Just”, cuya música escribió en gran parte Greenwood. Yorke contó que su compañero intentaba meter en una sola canción tantos acordes como pudiera, y el resultado, según Guitar World, es una progresión llena de giros cromáticos sobre la que Greenwood sube por una escala octatónica en el coro para reforzar la sensación de amenaza.
El final es suyo: un solo de varias secciones que Guitar.com consideró en 2022 «la pieza de guitarra más deslumbrante del disco», y al que algunos llaman «bwena-bwaaa» por la calidad casi vocal de sus bends, según contó Guitar World en 2015.
Radiohead – “Identikit”
“Identikit” tardó cuatro años en llegar a un disco. Radiohead la estrenó en vivo el 27 de febrero de 2012 en Miami, en el primer concierto de la gira de The King of Limbs (2011), y ese mismo año la grabó en el estudio de Third Man Records, el sello de Jack White en Nashville, una sesión que Yorke dio por inconclusa y que la banda nunca publicó.
La versión definitiva salió en A Moon Shaped Pool (2016) y termina con un solo de Jonny Greenwood lleno de bends, que The Guardian describió en su reseña como «agitado y emocionante». Para la revista Paste, fue «el solo más salvaje» de la banda, y quizá «el único verdadero», desde OK Computer (1997).
Radiohead – “Paranoid Android”
De ese disco es “Paranoid Android”, que encabezó en 2022 el ranking de los grandes momentos de guitarra de Radiohead de Guitar.com. Antes de llegar a OK Computer, la canción terminaba con un larguísimo solo de órgano Hammond de Greenwood que, según él mismo le dijo a Rolling Stone en 2017, «es difícil de escuchar sin aferrarse al sillón».
Su hermano, el bajista Colin Greenwood, contó en 2011 que esa salida de diez minutos se cambió por la sección lenta de «rain down».
En la versión de seis minutos y medio que quedó, el riff pesado de Jonny Greenwood desemboca en lo que Guitar.com describió como «un delirio disparatado de pedal Whammy». En la entrada de NME de 2017 se lee: «Es como el antisolo», lejos de las escalas pentatónicas de blues que todavía usaban sus contemporáneos. ●

