The Rasmus en sesión fotográfica
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The Rasmus: «Ha habido momentos de mi vida en los que la oscuridad ocupaba hasta el 80% de mis pensamientos»

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A propósito de su reciente visita a Lima, donde presentó el Weirdo Tour el pasado 27 de octubre en el Centro de Convenciones Teatro Leguía, conversamos con Lauri Ylönen, vocalista de The Rasmus, sobre la vulnerabilidad, su relación con la oscuridad y el regreso del rock de los 2000.


Treinta años de carrera y Lauri Ylönen todavía tiene que explicarles a las personas que dedicarse a la música es su trabajo de verdad. Lo irónico es que lo explica el vocalista y miembro fundador de The Rasmus, la banda que convirtió “In the Shadows” en uno de los himnos del rock de los 2000. Un éxito que podría haber cerrado la conversación hace ya mucho tiempo.

Hoy la banda toca con Emilia ‘Emppu’ Suhonen en la guitarra, mientras una generación que no vivió esa época redescubre el sonido que ellos ayudaron a definir.

Ylönen construyó una estética alrededor de la oscuridad, aunque asegura que siempre buscó la luz. Desde el backstage, poco antes de salir a escena, nos cuenta, con una sonrisa y los ojos delineados de negro, que su balance actual es de mitad y mitad, después de una época en la que la oscuridad ocupaba el 80% de sus pensamientos. Hablamos de esa aritmética y de por qué el rock, según cuenta, regresa cada veinte años.


El rock siempre ha estado ligado a la rebeldía. ¿Puede la vulnerabilidad ser aún más transgresora?

LY: Permitirse ser vulnerable es difícil cuando eres artista. Creo que muchos de los artistas más exitosos son, en realidad, personas profundamente vulnerables y frágiles, aunque proyecten una imagen cool. La inseguridad es algo muy típico en artistas: nunca estás satisfecho, nunca es suficiente. Pero creo que eso no ocurre únicamente con los artistas, sino que es parte de la naturaleza humana.

También puede convertirse en una trampa. Hay que aprender a sentirse orgulloso de uno mismo y a reconocer los propios logros. Aunque esa insatisfacción constante también es lo que nos impulsa a seguir adelante.

En cuanto a la rebeldía, creo que dedicar tu vida al arte e intentar vivir de la música ya es un acto rebelde en sí mismo. Es un camino difícil y poco convencional. Incluso después de 30 años de trayectoria y de tener éxito, todavía hay personas que me preguntan: «¿Por qué no buscas un trabajo de verdad?».

Qué locura…

LY: Es un mundo loco.

Hay algo contradictorio en la estética gótica: puede percibirse como una forma de aislamiento del mundo, pero, paradójicamente, puede mostrarnos más vulnerables. ¿Crees que la oscuridad puede revelar más de nosotros mismos de lo que normalmente mostramos?

LY: Creo que todos tenemos un lado oscuro y uno luminoso. En este momento, diría que en mí están bastante equilibrados, un 50% y un 50%, lo que me gusta. Intento mantener ese equilibrio, porque ha habido momentos de mi vida en los que la oscuridad ocupaba hasta el 80% de mis pensamientos. Y eso da un poco de miedo.

¿Qué tiene la oscuridad?

LY: Siempre he coqueteado con ese lado oscuro, en mis letras, en la música y en mi imagen. Pero, en realidad, soy una persona que quiere buscar la luz. Aun así, siento una profunda curiosidad por el lado oscuro. Para mí, ese lado es un misterio por explorar y creo que eso es lo que lo hace más interesante.


El rock de los 2000 está viviendo una nueva ola de nostalgia y está siendo redescubierto por una generación que no necesariamente vivió aquella época…

LY: Muchas bandas de los 2000 están de regreso. Creo que Linkin Park y Papa Roach son los mejores ejemplos, entre otras grandes bandas. Incluso nosotros sentimos que estamos viviendo un buen momento con este tipo de rock pop oscuro que hacemos. Parece que la gente está volviendo a disfrutar de este tipo de música, y me gusta.

Se suele decir que las tendencias musicales son cíclicas. ¿Qué sientes al ver tu música conectando con un público tan distinto al que la escuchó en sus inicios?

LY: Las tendencias son cíclicas. Veinte años es usualmente el tiempo en que el rock vuelve. Estamos viviendo un momento en el que el metal es muy popular. Si vemos los festivales, hay grandes bandas de metal y rock. Me alegra ver este movimiento.

Hace diez años era muy diferente. Todo giraba en torno al EDM y la música electrónica. Si tocabas la guitarra, no eras muy cool. Pero ahora las guitarras vuelven a serlo, y eso me encanta.

Es un ciclo irónico…

LY: Así es como funciona el mundo. La gente no siempre quiere escuchar lo mismo, busca algo diferente. Incluso nosotros, como músicos, hemos experimentado con la música. Hicimos algunos álbumes con más guitarras y otros con sonidos más pesados, y también hemos explorado cosas más electrónicas.

Llevamos décadas haciendo música y seguimos buscando nuevas fuentes de inspiración y otros caminos por explorar, sin caer en la repetición. Creo que con el público sucede algo parecido. ●


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Sibilla Rivas

Sibilla Rivas

Artista independiente, comunicadora y periodista musical.

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