Aunque parezca increíble, luego de cinco álbumes y más de quince años de trayectoria, Adult Violence será el primer EP de Cecimonster vs Donka, con fecha de lanzamiento programada este 7 de agosto. La carta que se juegan muchas bandas incluso antes de pensar en un debut discográfico, la usan ellos en una etapa de madurez, tras un largo recorrido dentro del circuito de la música independiente y con una identidad sonora consolidada.
Sergio Saba (voz y guitarra), Sebastián Kouri (guitarra), Richard Gutiérrez (bajo) y Mario Acuña (batería) –o Cecimonster vs Donka desde el 2010– decidieron que este trabajo durara apenas nueve minutos. Lo suficiente, según ellos. En una época en la que la inmediatez y el scroll infinito parecen marcar el ritmo de la industria musical, Adult Violence (2026, A Tutiplén Records) apuesta por la brevedad.
Su producción anterior, Delilah (2024) , se caracterizaba por paisajes sonoros atmosféricos y por una fuerte influencia del post-hardcore y el post-rock. En cambio, Adult Violence se siente más directo y sincero: orienta su sonido hacia un post-rock melódico y un rock alternativo que conserva la esencia de la banda, pero con una propuesta más sólida y contundente.
El EP fue trabajado durante dos años, aunque el proceso creativo se dio con total naturalidad. La banda peruana asegura que no cambió su método de composición: las canciones nacieron en bloque y esa misma dinámica se trasladó a la grabación. Algo que, según explican, permitió conservar la energía de las primeras ideas.

A ello se suma la participación de Danitse Palomino, cantautora peruana de extensísima trayectoria, quien aporta texturas atmosféricas que amplían el universo sonoro de este trabajo.
El resultado de Adult Violence es una especie de crisis de la adultez. No solo de cada uno de los integrantes, sino de una de las agrupaciones más representativas de la escena independiente peruana. Sobre todo esto, charlamos con ellos.
¿Por qué el título Adult Violence? ¿Esto coincide con una etapa específica en sus vidas?
Sergio: Estaba tratando de pensar en un nombre. Escuché el disco y me sentí molesto, un adulto molesto. Así que se me dio por darle un nombre a ese sentimiento. Era una ‘violencia adulta’… Adult Violence. Suena un poco como una película. Cumplí 40 el año pasado y en mi subconsciente pasé por ‘la crisis de los cuarenta’. Esa que sientes cuando estás a la mitad de tu vida.
¿Y es realmente una crisis ‘violenta’?
Sergio: Bueno, no sé si es violencia. Solo es una forma de sentirse.
Sebastian: Lo cierto es que en este nuevo EP hay canciones típicas de Cecimonster vs Donka: tres canciones rockeras, y dos que sí podrían ser ‘violentas’. Exploramos mucho la parte instrumental. Queremos seguir con una línea. ¿Por qué el primer EP llega después de cinco álbumes de estudio?
Sergio: Siempre lo quise así. Cuando escuchaba bandas punk, veía que ellos tenían un EP. Y yo quería tener uno.
Mario: Fue lo que fluyó. Durante un año y medio, íbamos al estudio a componer. Teníamos seis o siete canciones, pero solo cuatro estaban bien cuajadas. ¿Para qué forzarlo y hacer un álbum? Preferimos que todo sea de manera orgánica. La tendencia actual en este mundo digital es lanzar sencillos o pocas canciones en vez de un disco de larga duración.
Se habla mucho de la inmediatez en la industria musical. Parece que, hoy en día, todo es descartable y queda poco espacio para las producciones largas y de mayor complejidad. ¿Coinciden?
Mario: El mundo ha cambiado. Nosotros hacemos un EP no porque seguimos la tendencia. Simplemente fue una coincidencia. Hoy en día es importante pensar en los medios donde se difunde la música: Spotify, Apple Music, Deezer, etc. Las personas están ahí para escuchar canciones concretas y no necesariamente un disco de larga duración. Si bien lo que se está moviendo en la industria es eso, tampoco creo que esté mal sacar un EP de 15 canciones. El oyente al final decide con qué se queda. Definitivamente no es lo mismo que hace 20 o 30 años.
Sergio: Siempre romanticé la idea de un EP porque me parece super punk rock. Yo descubrí bandas así. En Adult Violence, las canciones son cuentos cortos, historias pequeñas. Cuando lo escucho siento que no falta nada. Eso sí, me da curiosidad si más gente se engancha. Tal vez les llame más la atención escuchar 10 minutos de música antes que 30 minutos porque les da flojera.
¿Qué diferencia marcarían entre este EP y el anterior disco, Delilah?
Sergio: Adult Violence mantiene la línea de clásicos de Cecimonster vs Donka. La canción que abre el EP, “Precio Rasta”, es surf rock. Nunca habíamos hecho algo así. Esa es la parte nueva.
¿Escuchaban algo en particular en el proceso de composición del EP?
Sergio: Cuando escribía la segunda canción, “Trash Talk”, recuerdo que quería hacer una canción medio necia. Me salió una algo medio ‘nirvanesco’ [risas]. “Little Demon”, la que cierra el EP, suena a Japandroids. Algo de ellos me influenció, pero no directamente.
Sebastian: Raras veces he llegado al estudio y he dicho: ‘Quiero hacer una canción parecida’. En mi cerebro hay una biblioteca y siempre voy con eso.
Mario: Cada uno se aferra al bagaje musical que tiene por años. Yo no suelo escuchar lo que escucha Sergio o Sebastian. Escucho post-punk, emo, screamo o punk rock. Lo chévere de Cecimonster es que cada uno viene con un feeling diferente.

No muchas bandas pueden decir que llevan 16 años tocando juntas. ¿Cómo han visto la evolución de la escena del post-rock local?
Sergio: Hemos tocado casi en todos los lugares del círculo independiente. Yo lo veo casi igual que cuando empezamos, no me parece algo malo ni bueno. Cuando nosotros estábamos empezando a tocar, la escena se concentraba más en Barranco, después se mudó al Centro. Ahora está de moda Unión Central [en Breña].
No veo la movida creciendo, la veo reciclándose. Aunque tal vez estoy en otra, no lo sé. Está de moda la onda shoegaze. Cuando empezamos estaba terminando la etapa de The Muertos, Adictos al Bidet, Plug Plug, Cocaína. Entramos nosotros con Millones de Colores y los shows en el Partido Socialista.
Mario: Coincido con Sergio, pero creo que ahora hay un plus interesante. Muchachos de 18 o 19 años con nuevos recursos digitales. La gente estudia música y tiene herramientas para volverse experto en instrumentos. La evolución pasa por ese lado. Igual, al hablar de música independiente, todo suele darse en el mismo circuito. Faltan espacios y temas de difusión.
"Ser músico independiente no es una etapa, es un camino". ¿Concuerdan con esta postura?
Sebastian: Concuerdo. Es mantenerte libre, 100% dueño de todo lo que te pertenece; de tus tiempos, de tu arte y de cómo te comunicas. Es un dilema: porque tal vez quieres crecer, pero cómo creces siendo independiente. Tal vez es la disquera la que te da ese ‘empuje’. Lo más real es formar parte de un sello y crecer lo suficiente para ser independiente, porque crecer solo de manera independiente es muy difícil.
Sergio: Es raro. Una banda siempre quiere crecer y ser más conocida. Lo que hacemos no es lo más digerible del mundo, pero es lo que amamos. No es muy comercial, pero lo vamos a hacer igual. Yo trato a Cecimonster como una empresa, literalmente. A veces pienso que me hubiese encantado que me guste la cumbia, romperla tocando cumbia y eso me hubiese dado más exposición y dinero. Pero no me nace hacerlo.
Existen estilos musicales más comerciales que otros, como la cumbia. Ese es un hecho, por lo menos en Perú...
Sergio: Lo que hace Cecimonster es difícil de vender, sobre todo por mi voz. Creo que es lo que más nos frena para llegar a un público masivo. Más allá de Nirvana, hay pocas bandas grandes de rock alternativo con vocalistas que no suenen a Coldplay Es un estilo de voz que no le gusta a mucha gente, incluso a mis propios familiares. A mi papá le gusta la música… hasta que empiezo a gritar [risas].
Pero en lo personal, Cecimonster me parece una banda comercial. Tal vez es porque escucho cosas más fuertes, pero por ejemplo “Not your friend” me parece una canción para una fiesta. Para otro tipo de oyente, puede que no. Es una teoría personal.
Mario: Si tocas un género super mainstream como la cumbia o la salsa, vas a llenar estadios. En el Perú hay bandas muy buenas que lo hacen. Pero si hablamos de un género más indie o hardcore, hablamos de un nicho: uno que suele ir a los conciertos, comprarse los discos, la merch.
Es un público minoritario, pero es lo que nos gusta hacer. Sabemos que somos una banda under e independiente. Veinte años no son por las puras. Seguimos firmes con nuestra propuesta. No es en vano que tengamos seis producciones y conciertos cada mes. ●
