El compositor, guitarrista, productor y pionero del rock peruano, Saúl Cornejo, falleció a los 79 años, según confirmó hoy sus familiares y amigos a través de redes sociales. Fue integrante de agrupaciones emblemáticas como The New Juggler Sound, Laghonia, We All Together, Sudamérica, entre otras. En los últimos años, se dedicó completamente a labores de producción y grabación profesional.
Saúl Cornejo Ávalos nació en enero de 1947 y creció en Lima durante la invasión británica del rock. Junto con su hermano Manuel, empezó a tocar de adolescente en los barrios de Maranga (San Miguel).
En 1965, formaron The New Juggler Sound, un cuarteto donde Saúl tocaba la guitarra y cantaba junto a Alberto Miller y su hermano, y Eduardo Zarauz en el bajo. Sus primeras composiciones “Baby, baby” y “I must go” fueron editadas en un sencillo de 45 rpm que figura entre las primeras grabaciones de rock original en el Perú.
De Laghonia a WAT
Hacia 1968 el grupo mutó musicalmente y adoptó el nombre Laghonia. Con la llegada del guitarrista estadounidense Davey Levene, Saúl integró un quinteto que exploró el rock psicodélico. En 1969 grabaron tres sencillos para el sello MAG: “Glue / Billy Morsa”, “And I saw her walking / Trouble Child” y “Bahía / The Sandman”. En ellos, el estilo melódico de Cornejo se fusionó con el sonido ácido de Levene, logrando improvisaciones cercanas al soul y el rhythm & blues que hoy son consideradas joyas de la psicodelia peruana.
El grupo reunió estas canciones en el LP Glue y, en 1971, lanzó Etcétera, un álbum en el que incorporaron pasajes progresivos que reflejaban la evolución del género. Tras la publicación de Etcétera, Laghonia se disolvió, dejando un legado de rock psicodélico de alta calidad.
Lejos de retirarse, Saúl Cornejo se reinventó. En 1971 él y su hermano se asociaron con el cantante Carlos Guerrero, el teclista Carlos Salom y el bajista Ernesto Samamé para formar We All Together. Esta nueva banda abandonó la psicodelia y adoptó un sonido de soft rock influido por Badfinger y Wings.
Sus primeros sencillos fueron versiones de “Some People Never Know” y “Tomorrow” de Paul y Linda McCartney. El grupo grabó dos discos y un mini‑LP, mezclando versiones y composiciones originales que circularon con éxito en la radio limeña. Saul puso su voz en uno de los máximos hits de la banda: “Lo más grande que existe es el amor”.
Después del rock fundacional
Tras el capítulo de We All Together, Saúl buscó nuevos horizontes. En 1975, junto con Manuel Cornejo y Ernesto Samamé, fundó Sudamérica con el guitarrista Félix Varvande (ex‑Smog). Esta formación de folk‑rock en castellano dejó grabadas las canciones “Yo no se señor” y “Contaremos las estrellas”.
También experimentó con el soft rock y la música disco en los grupos You y Etc, activos entre 1976 y 1979. En 1981, los hermanos Cornejo produjeron el álbum del grupo Rollets, que tuvo amplio éxito radial. Paralelamente, Saúl Cornejo instaló su propio estudio de grabación, donde ejerció de ingeniero y productor para numerosas bandas peruanas; figuras como Pedro Suárez‑Vértiz grabaron en ese espacio. El músico también colaboró en proyectos de música cristiana y de fusión andina, confirmando su inquietud artística.
El impacto de Saúl Cornejo en la música peruana es incalculable. Su obra pionera y su espíritu creativo lo han convertido en una figura clave del rock en el Perú. Que en paz descanse. ●

