Los Outsaiders – El Asesino del Rey Peste

En Escandón ocurrió todo el baile. Sucedió en un inmueble ubicado en este tradicional barrio de la Ciudad de México, donde Los Outsaiders gestaron su ritual de liberación; uno al cual le dieron forma de elepé y lo titularon El Asesino del Rey Peste. Segundo trabajo discográfico de los nacionales, que no solo consolida su propuesta de revival rocanrolero, sino que también nos muestra sus diferentes facetas.

Ahí está, por ejemplo, la pieza central “Danza en Escandón”, que incluye motivos puntuales recogidos del synth, y cuya letra es un manifiesto contra la mezquindad que persiste en nuestro país frente a los artistas emergentes:

«Pese a quien le pese, soy el asesino del rey Peste / Y no me importa no tener invitación / A un banquete infame lleno de payasos / Ya me voy / Prefiero cola de león / Que ser cabeza de ratón»

Cada verso retrata con ingenio la despreocupación de quien se ha liberado. Una metáfora del autoexilio que ha llevado a Los Outsaiders hasta México, su nuevo centro de operaciones, donde los indiferentes y los desinteresados en la nueva música (en otras palabras, los “rey Peste”) serían los menos. (Punto aparte: esta es una temática recurrente en las letras de la agrupación, sino escuchen su antiguo sencillo “Rock ‘n roll de pobres“).

Otra canción clave es “Magia”; y aquí vale la pena contar una breve historia: el oficio como compositor del vocalista Charlie VTW ya se dejaba notar en la primerísima versión de este track, que fue incluido en el disco debut de su antigua banda, El Sonido del Sol. Era un pop de herencia mccartniana, con armonías bien elaboradas e instrumentación acorde a la estética beatle. Corría el año 2010.

Ocho años después, la composición ha cobrado nueva vida con Los Outsaiders, quienes la han revestido de elementos menos pop y más rock and roll: así, el solo que antes constaba de un arreglo de vientos, ahora ha sido interpretado por una agitada guitarra eléctrica (idea que aparentemente surgió del productor del track, Aldo Rodríguez, ex integrante de Space Bee).

En el mismo nivel de producción está “Monkey”, cuyo estilo de soft rocksetentero hace honor a su correcta línea melódica (bien por el compositor del tema y aliado de Charlie VTW en la labor creativa, el bajista Juan Carlos “El Perro” Calderón; y por la mente detrás de las perillas, Rafael de la Lama). Pero de poco sirve una buena composición si el ensamble como banda no es pertinente.

Allí, en los trece surcos del disco, el aporte instrumental de Dani Catello en la primera guitarra y Renzo Pinedo en la batería es notorio. Se destaca, sobre todo, en ”Jueves en el colectivo”, un interesante híbrido de indie y dream rock ; y en el tema de cierre, “Espejo roto”, que se plantea como un compendio de las influencias de la banda (se puede reconocer algo de folk en el intro, ciertos elementos del psych en las estrofas y un rock típico hacia el final). Ambas canciones se sostienen sobre una base rítmica en bajas revoluciones.

Porque los mejores momentos de El Asesino del Rey Peste son aquellos en los que la banda pisa menos el pedal de distorsión. Esto no quiere decir que hayan perdido su oficio en la estridencia (ahí está la apuesta guitarrera de “Hombre muerto” y “Rock n’ ron”), sino que ahora demuestran −sin ambages− su intención por explorar nuevas sonoridades. Salir de esa zona de confort que delimitaron en su primer disco, Outsaiders (2013), cuando los acechaba el fantasma de The Strokes (e incluso eran producidos por el mismísimo Gordon Raphael). El rocanrol, pues, sigue siendo la lengua materna de Los Outsaiders, pero hoy podemos decir que, a partir de este género, están camino a encontrar su propio estilo. Un estilo que nace tras este ritual de liberación.


Sello: Zip Records
Producción: Los Outsaiders; Rafael de la Lama; Julián Navejas; y Aldo Rodríguez
Grabación: Víctor KB Velásquez en Testa Estudio (León, México); Charlie VTW y El Perro Calderón en Casa Outsaiders (Ciudad de México, México); Rafael de la Lama en Estudios Kanaku (Lima, Perú)
Mezcla y masterización: Julián Navejas
Formato: Digital; CD y vinilo